Archivo mensual: marzo 2007

Informe número 29 – Los Cristianos en Jerusalén

Un fiel lector me envió la siguiente pregunta, que más que ingenua podria ser considerada elemental: ¿cuál es la solución del conflicto?
La respuesta es simple. Quién dice tener la solución aquí, no entendió el problema.
En otras palabras, para quien vive en Jerusalén es claro que conflictos son parte del paisaje y parte de la existencia misma. El secreto no es sino aprender a convivir con conflictos, de manera que la existencia sea moderadamente posible, tolerable y respetable. ¿Que soy pesimista?, ¿poco ambicioso?.
No me apresuraría a ser tan categórico. De hecho, la mayoría de los pueblos (y las personas) estarán más que felices si algún dia conseguirán una existencia moderadamente posible, tolerable y respetable…
Los que tienen poca paciencia o no se conforman con poco, pueden saltearse capítulos, ir directo al Apocalipsis, pasar al Juicio Final y seguir derecho al Otro Mundo, hasta la promesa de una existencia paradisíaca.
Para ver que aún ahi no todo es paradisíaco, les propongo alejarnos por un momento del actual conflicto israelí-palestino para leer una breve reseña sobre las Comunidades Cristianas en Jerusalén:

Las Comunidades Cristianas en Jerusalén

La historia de las comunidades cristianas en Tierra Santa comienza con la vida y prédica de Jesús de Nazaret. Después de su muerte, la primitiva Iglesia Apostólica, la que se encontraba en Jerusalén y sus alrededores, siguió siendo judeo-cristiana hasta la reconstrucción de Jerusalén (c. 130 EC) por Adriano como una ciudad romana, llamada entonces Aelia Caplitolina. Desde esa fecha, la Iglesia local ha sido gentil en su composición. Fue una e indivisa hasta los primeros concilios ecuménicos.

En la época de la conquista musulmana en el siglo VII, la Iglesia en Oriente ya estaba subdividida en varias sectas, aunque parece ser que continuaban compartiendo el uso de los Santos Lugares. Recién con el Reino Cruzado y la Iglesia Latina de Occidente surgieron rivalidades con respecto a los Santos Lugares, las que continuaron sin tregua durante los períodos Mameluco y Otomano hasta la declaración del Status Quo en 1852.

Las comunidades Cristianas se divididen en cuatro categorías principales: Ortodoxa Calcedonia, Ortodoxa Oriental no-Calcedonia, Católica Apostólica Romana (Latina) y Protestante. Estas comunidades están compuestas por unas 20 Iglesias antiguas autóctonas y otros 30 grupos denominativos, principalmente protestantes. A excepción de las Iglesias nacionales, como la armenia, las comunidades autóctonas son predominantemente árabeparlantes; es muy probable que la mayoría de ellas sean descendientes de las antiguas comunidades cristianas del período Bizantino.

¿Quiénes son los ortodoxos?

La palabra “ortodoxo” – que viene del griego y significa “creencia verdadera” o “gloria verdadera”, califica a dos grandes familias de Iglesias autocéfalas (con gobierno propio), generalmente llamadas “Ortodoxas” (Calcedonias) y “Ortodoxas Orientales” (no-Calcedonias), que se consideran a sí mismas en una ininterrumpida continuidad con la Iglesia primitiva establecida por Cristo y sus apóstoles. Las dos familias dividieron su comunión en el siglo V debido a razones de orden cultural, político y teológico.

Históricamente, las “Iglesias Ortodoxas” (Calcedonias) están establecidas en Asia Menor, Grecia, Rusia, los Balcanes y Oriente Medio, en tanto que las “Iglesias Ortodoxas Orientales” (no Calcedonias) se encuentran en Asia Menor, Armenia, India, Egipto, Etiopía y Oriente Medio. Sin embargo, debido a los desplazamientos cada vez más frecuentes de poblaciones en el siglo pasado, la presencia Ortodoxa se manifiesta en todo el mundo, con comunidades importantes y misiones florecientes en los cinco continentes.

Las Iglesias Ortodoxas Calcedonias
Consiste en una familia de Iglesias autónomas que siguen las doctrinas de los siete Concilios Ecuménicos y reconocen la primacía del Patriarca de Constantinopla.
Históricamente, estas Iglesias provienen de los cuatro antiguos patriarcados de Oriente: Alejandría, Antioquía, Constantinopla y Jerusalén.

El Patriarcado Ortodoxo Griego de Jerusalén se considera la “Iglesia Madre” de Jerusalén; la dignidad patriarcal de su obispo fue garantizada en 451 por el Concilio de Calcedonia (actual Kadıköy, distrito comercial en la parte asiática de la ciudad de Estambul, Turquía). En el año 1054, cuando se produjo el Cisma a causa de las rivalidades entre los patriarcados de Roma y Constantinopla, se alineó junto con las otras Iglesias Ortodoxas Orientales.

En 1099, en tiempos de la conquista Cruzada de Jerusalén, el Patriarcado (Ortodoxo) de Jerusalén, que ya estaba en el exilio, fue trasladado a Constantinopla. La residencia permanente del Patriarca Ortodoxo Griego en Jerusalén fue restablecida recién en el año 1845.

El encuentro histórico de 1964 en Jerusalén, entre el Papa Paulo VI y el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Atenágoras, marcó el inicio de la reconciliación.

Desde 1662, la administración de los intereses Ortodoxos Griegos en la Tierra Santa estaba en manos de la Fraternidad del Santo Sepulcro, cuya misión era salvaguardar la posición de la Iglesia Ortodoxa en los Santos Lugares y preservar el carácter helenístico del patriarcado. Estas parroquias son primordialmente árabeparlantes, y en ellas sirven sacerdotes árabes casados y miembros de la Fraternidad del Santo Sepulcro.

Dos Iglesias Ortodoxas nacionales tienen representación en Israel: la rusa y la rumana. Como están en contacto con el Patriarcado Ortodoxo Griego, se encuentran bajo su jurisdicción local.

La Misión Ortodoxa Rusa se estableció en Jerusalén en 1858, pero los Cristianos Rusos comenzaron a visitar la Tierra Santa ya en el siglo XI, pocos años después de la conversión de Kiev al cristianismo. Tales visitas continuaron durante los 900 años siguientes, y crecieron eventualmente hasta transformarse en los grandes peregrinajes anuales de fines del siglo XIX, que continuaron hasta la Primera Guerra Mundial y terminaron con la Revolución Rusa en 1917.

A partir de 1949, el título de propiedad de los bienes de la Iglesia Rusa, en lo que entonces era el territorio de Israel, ha estado en manos de la Misión Ortodoxa Rusa (patriarcado de Moscú); el título de propiedad de los bienes en las áreas que entonces estaban bajo el control de Jordania permanecen en manos de la Misión Eclesiástica Rusa, que representa a la Iglesia Ortodoxa Rusa en el exilio. Ambas misiones están encabezadas por un Archimandrita (dignidad eclesiástica inferior a la del obispo en la Iglesia Ortodoxa).

La misión que representa a la Iglesia Ortodoxa Rumana fue establecida en 1935. Está dirigida por un Archimandrita y consiste en una pequeña comunidad de monjes y monjas que residen en Jerusalén.

Las Iglesias Ortodoxas Orientales (no Calcedonias)
Consiste en Iglesias (Armenia, Copta, Etíope y Siria) que rechazaron en su momento el reconocimiento de los edictos emitidos por el Concilio de Calcedonia en 451, uno de los cuales se refería a la relación existente entre las naturalezas divina y humana atribuidas a Jesús.

La Iglesia Ortodoxa Armenia data de 301, año de la conversión de Armenia, la primera nación que abrazó el cristianismo. Una comunidad religiosa armenia ha estado presente en Jerusalén desde el siglo V. Fuentes armenias señalan que el primer Patriarcado data de la autorización concedida por el califa Omar al patriarca Abraham en el año 638. El Barrio Armenio en la Ciudad Vieja de Jerusalén se estableció al principio del siglo XIV. Desde fines del siglo XIX, particularmente durante e inmediatamente depués de la I Guerra Mundial, la comunidad se multiplicó con armenios que encontraron refugio del genocidio turco en Armenia.

La Iglesia Ortodoxa Copta tiene sus raíces en Egipto, donde la mayor parte de la población se convirtió al cristianismo durante los primeros siglos de la era cristiana. De acuerdo con la tradición copta, miembros de la comunidad llegaron a Jerusalén con Santa Helena, madre del emperador romano Constantino, a comienzos del siglo IV. Esta Iglesia ejerció una temprana influencia sobre el desarrollo del monasticismo en el desierto de Judea. La comunidad floreció durante el período Mameluco (1250-1517) y nuevamente con Mohammed Alí en 1830. Desde el siglo XIII, el Patriarca de Alejandría (Copto) ha estado representado en Jerusalén por un Arzobispo residente.

La Iglesia Ortodoxa Etíope ha contado con una comunidad en Jerusalén desde la Edad Media o aún antes. Los primeros historiadores cristianos mencionan a peregrinos etíopes en la Tierra Santa ya en el siglo IV. Con toda certeza se puede afirmar que durante los siglos siguientes la Iglesia Etíope gozó de importantes derechos en los Santos Lugares, pero perdió la mayoría de ellos durante el período Turco, antes de la declaración del Status Quo.

Hoy en día la Iglesia Ortodoxa Etíope en Israel es una pequeña comunidad encabezada por un arzobispo y está compuesta principalmente por algunas docenas de monjes y monjas que viven en la Ciudad Vieja, en los techos del Santo Sepulcro, y en el monasterio Catedral etíope en la parte occidental de la ciudad. También existe una pequeña comunidad laica. Desde la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Israel y Etiopía en 1989, ha habido un incremento en el peregrinaje cristiano de Etiopía, en especial para las celebraciones de la Navidad y la Semana Santa orientales.

La Iglesia Ortodoxa Siria es la sucesora de la antigua Iglesia de Antioquía y una de las más antiguas comunidades cristianas en el Medio Oriente. Entre sus tradiciones se cuenta el uso permanente del lenguaje siríaco (arameo occidental) en la liturgia y rezos. Sus miembros son también conocidos como Jacobitas (por Jacobo Baradaeus, que organizó la Iglesia en el siglo VI). Su patriarca reside en Damasco. Ha habido obispos ortodoxos sirios en Jerusalén desde el año 793 y de manera permanente desde 1471. Hoy en día la Iglesia local está encabezada por un obispo, quien reside en Jerusalén en el Monasterio de San Marcos, que data del siglo VII.

Las Iglesias Catolicas Romanas
Las Iglesias Católicas Romanas son iglesias que se mantienen en contacto con Roma y reconocen la primacía y autoridad espiritual del Papa (que, en su carácter de obispo de Roma, retiene el antiguo Patriarcado de Occidente). En cuestiones de liturgia, las Iglesias Orientales en contacto con Roma conservan sus propias lenguas y tradiciones.

La Iglesia Maronita es una comunidad cristiana de origen sirio, la mayoría de cuyos miembros viven en El Líbano. Ha estado en contacto formal con la Iglesia Católica Romana desde 1182, y es la única Iglesia Oriental completamente Católica. Aún mantiene su propia liturgia, que es esencialmente un rito antioqueño en lenguaje siríaco (arameo oriental). La mayor parte de los miembros de la comunidad maronita en Israel vive en la Galilea. El Vicariato Patriarcal Maronita de Jerusalén data de 1895.

La Iglesia Católica Griega (Melquita) se creó en 1724 como resultado de un Cisma en la Iglesia Ortodoxa griega de Antioquía. El término “melquita” proviene de la palabra griega que significa “realista”. Su uso data del siglo IV y se refiere a los cristianos locales que aceptaron la Definición de Fe del Concilio de Calcedonia y permanecieron en contacto con la sede imperial de Constantinopla.

En 1752 se creó una arquidiócesis católica griega en la Galilea. Veinte años después, los católicos griegos de Jerusalén fueron puestos bajo la jurisdicción del Patriarca Melquita de Antioquía, quien está representado en Jerusalén por un Vicario Patriarcal.

La Iglesia Católica Siria es un grupo disidente de la Iglesia Ortodoxa Siria, que ha estado en contacto con Roma desde 1663. Los Católicos Sirios tienen su propio patriarca (que reside en Beirut) y, desde 1890, un Vicario Patriarcal en Jerusalén, que ha servido de líder espiritual de la pequeña comunidad de la ciudad y de Belén. En julio de 1985, la comunidad consagró la nueva Iglesia Patriarcal en Jerusalén dedicada a Santo Tomás, apóstol de los pueblos de Siria y la India.

La Iglesia Católica Armenia se separó de la Iglesia Ortodoxa Armenia en 1741, aunque previamente una comunidad armenia de Cilicia (al sur de Anatolia) había estado en contacto con Roma desde la época del período Cruzado. El Patriarca Católico Armenio reside en Beirut porque en aquel tiempo las autoridades otomanas prohibían su residencia en Constantinopla. Un vicariato patriarcal fue establecido en Jerusalén en 1842. Aunque está unida a Roma, la Iglesia mantiene buenas relaciones con la Iglesia Ortodoxa Armenia y ambas cooperan en beneficio de la comunidad en general.

La Comunidad Católica Caldea es una descendiente de la antigua Iglesia Apostólica de Oriente (Asiria), en algunas ocasiones llamada Nestoriana. Sus miembros todavía preservan el uso del siríaco como lenguaje litúrgico. Fue establecida en 1551 y su patriarca reside en Bagdad. La comunidad en Tierra Santa cuenta con unas pocas familias. Desde 1903, los Caldeos han estado representados en Jerusalén por un vicario patriarcal no residente.

La Iglesia Católica Copta ha estado en unión con Roma desde 1741. En 1955 el Patriarca Católico Copto Uniato de Alejandría nombró un vicario patriarcal para el servicio de la pequeña comunidad de Jerusalén.

Para las Iglesias católicas en Tierra Santa tuvo gran significado la firma, el 30 de diciembre de 1993, del Acuerdo Fundamental entre la Santa Sede y el Estado de Israel, que condujo al establecimiento de relaciones diplomáticas plenas. En 1997 Israel y la Santa Sede firmaron un acuerdo que garantiza la personería jurídica de las instituciones de la Iglesia Católica en Israel.

El Patriarcado Latino de Jerusalén
En el habla corriente, los Católicos Apostolicos Romanos son llamados “Latinos”, en lo que se refiere a su idioma litúrgico histórico. No obstante, a partir del Segundo Concilio Vaticano (1959-1965), la liturgia católica romana se celebra generalmente en la lengua local, con la excepción de algunos de los Santos Lugares como la Iglesia del Santo Sepulcro y la Iglesia de la Natividad, en las que las misas y otros servicios aún se celebran en latín.

Sean cuales fueren las relaciones entre Roma y Constantinopla, hasta la creación del Patriarcado Latino de Jerusalén el año 1099 durante el Reino Cruzado (1099-1291) no hubo intento de establecer en Tierra Santa una Iglesia Occidental independiente del Patriarcado Ortodoxo ya existente. Tras la caída del Reino Cruzado, el título se convirtió en puramente honorífico en la Iglesia Católica, y volvió a ser restituido en 1847. Hasta entonces, la responsabilidad por la Iglesia local recaía en la Orden Franciscana, que servía como custodio de los Santos Lugares Latinos desde el siglo XIV.

Hoy en día el Patriarcado Latino de Jerusalén está dirigido por un obispo con título de Patriarca, que es asistido por tres vicarios residentes en Nazaret, Jordania y Chipre. Desde 1987 el actual titular es el Monseñor Michel Sabbah, primer palestino que ocupa este puesto.

Las Iglesias Protestantes
Las comunidades protestantes en el Medio Oriente datan sólo de comienzos del siglo XIX, con el establecimiento de representaciones diplomáticas de Occidente en Jerusalén. La intención de estas misiones era evangelizar a las comunidades musulmanas y judías, pero su único éxito consistió en atraer a cristianos ortodoxos árabeparlantes.

En 1841, la reina de Inglaterra y el rey de Prusia decidieron crear un obispado anglicano-luterano conjunto en Jerusalén. El mismo llegó a su fin en 1886, pero el ministerio fue continuado por la Iglesia de Inglaterra, que en 1957 elevó su representación en Jerusalén al rango de obispado. A fines de 1976 se creó la nueva Iglesia Episcopal Protestante (Anglicana) en Jerusalén y el Medio Oriente siendo electo y consagrado el primer obispo árabe en Jerusalén. Esta es la mayor comunidad protestante en Tierra Santa. El obispo Anglicano de Jerusalén tiene su sede en la Iglesia Catedral de San Jorge el Mártir, que es sostenida por la Iglesia de Inglaterra a través de un Deán designado por ella.

En 1866, con la disolución del emprendimiento conjunto anglo-prusiano, la Iglesia Luterana alemana estableció una presencia independiente en Jerusalén y Tierra Santa. Esta comunidad ha atraído cada vez más miembros árabe-parlantes, muchos de ellos ex-alumnos de las escuelas y otras instituciones mantenidas por las Iglesias y sociedades luteranas alemanas.
Desde 1979, la congregación árabe-parlante tiene su propio obispo y existe independientemente de la pequeña congregación germano-parlante, que está representada por un Propst (pastor). Ambos clérigos comparten las instalaciones del Propstei en la calle Muristán en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Existen también pequeñas congregaciones luteranas dinamarquesas, suecas y angloparlantes, con clérigos que representan a las Iglesias madres en beneficio de sus miembros que visitan Jerusalén o residen en la ciudad.

Las actividades de la Iglesia Bautista en Tierra Santa comenzaron con la formación de una congregación en Nazaret en 1911. Hoy en día la Asociación de Iglesias Bautistas cuenta con Iglesias y centros en Jerusalén y también en otras ciudades de Israel. La mayor parte de sus miembros son árabe-parlantes.

La Iglesia de Escocia (Presbiteriana Calvinista) envió su primera misión a la Galilea en 1840 y durante los siguientes 100 años participó activamente en los campos de la educación y la medicina. La Iglesia de Escocia es hoy en día una comunidad pequeña y en gran parte expatriada, que sirve a peregrinos y visitantes y mantiene una Iglesia y un hospedaje en Jerusalén.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días (Mormona) creó una pequeña comunidad en Haifa en 1886 y otra en Jerusalén en 1972. Hoy en día sus miembros incluyen a los estudiantes del Centro de Jerusalén para Estudios del Medio Oriente, una rama de la Universidad de Utah (EE.UU).

Además de las congregaciones ya mencionadas, existen otros grupos protestantes más pequeños. Al oeste de Jerusalén, Yad Hashmoná, fundado en 1971, opera como centro de hospedaje para visitantes cristianos y peregrinos de Finlandia.

En síntesis, y como bien puede apreciarse, hay más de una verdad. Complicado? Basta caminar por la Ciudad Vieja mirando gente y edificios para comprobar hasta que punto…

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